Ahora que Jenny Erickson es mía, tengo todo lo que deseo. Hasta que un
disparo de escopeta casi me lo arrebata...
Como presidente de los Hellfire Riders, hay dos cosas que me importan:
proteger a mi mujer y destruir a los Eighty-Eight antes de que ellos tomen todo
por lo que he luchado. Antes hirieron a Jenny y juré que arrancaría mi propio
corazón antes de que le hicieran daño de nuevo. Cada toque caliente, cada beso
abrasador es una promesa para mantenerla a salvo. Ahora los Eighty-Eight
vienen por mí, y sin importar lo que cueste, no voy a dejar que coloquen ni
un solo dedo sobre ella. Sacrificaré lo que sea para protegerla. Mi libertad. Mi
corazón. Incluso mi vida.

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